

Pasión
Archicofradía del Santísimo Sacramento, Pontificia y Real de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora de la Merced
Datos de interés
Año de fundación: 1535
Nº de Nazarenos: 1458
Nº de Pasos: 2
Tiempo de paso: De 35 a 40 minutos
Salida: 20:20h
Recogida: 01:30h
Sede canónica
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La Hermandad de Pasión se fundó en 1535 en el convento de la Merced, siguiendo a la Pasión de Valladolid. Tras estar en los templos de San Julián, San Vicente y San Miguel, se estableció a partir de 1868 en el Salvador. La fusión con la Sacramental de la Parroquia consta de 1918.
Historia Hermandad de Pasión Sevilla
La Pontificia, Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental y Archicofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, Nuestra Madre y Señora de la Merced y San Juan Evangelista es una de las corporaciones más emblemáticas de la Semana Santa de Sevilla. Su sede canónica se encuentra en la Iglesia Colegial del Divino Salvador, desde donde realiza cada Jueves Santo su estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral.
Los orígenes de la hermandad se remontan a finales del siglo XVI o comienzos del XVII, vinculada al desaparecido Convento Casa Grande de la Merced. Fue en este entorno donde comenzó a consolidarse la devoción a Nuestro Padre Jesús de la Pasión, una de las imágenes más veneradas de la ciudad. La talla del Nazareno es atribuida tradicionalmente al gran maestro Juan Martínez Montañés, considerado una de las figuras más destacadas de la escultura barroca española. Aunque no se conserva el documento original de encargo, diversos testimonios históricos respaldan esta autoría.
Durante el siglo XVIII la corporación desarrolló una intensa vida religiosa, obteniendo importantes privilegios espirituales, como el jubileo plenísimo concedido por el papa Clemente XIII en 1766. Sin embargo, también atravesó momentos de dificultad económica, dependiendo fundamentalmente de las aportaciones y la devoción de sus hermanos para sostener el culto a sus titulares.
El inicio del siglo XIX supuso una etapa especialmente complicada. La epidemia de fiebre amarilla de 1800 redujo considerablemente el número de hermanos y provocó una profunda crisis en la corporación. Poco después, la invasión napoleónica agravó aún más la situación. El Convento de la Merced fue ocupado y la hermandad perdió gran parte de su patrimonio, incluyendo pasos, documentos y numerosos enseres. Gracias a la intervención de algunos religiosos pudieron salvarse las imágenes titulares, que fueron trasladadas temporalmente a la iglesia de San Julián.
Tras la guerra se produjo un breve resurgir, aunque las dificultades continuaron durante varias décadas. La exclaustración del Convento de la Merced en 1840 obligó a dispersar nuevamente las imágenes y provocó la pérdida de buena parte de los bienes que aún conservaba la hermandad. Cuando parecía cercana su desaparición, un grupo de cofrades liderado por José Bermejo y Carballo impulsó su restauración en 1841.
Comenzó entonces una nueva etapa de crecimiento que resultaría decisiva para el futuro de la corporación. Después de pasar por distintas sedes, la hermandad logró recuperar su actividad penitencial y atraer a numerosos devotos. En esos años fue adquiriendo nuevos enseres y consolidando su prestigio dentro de la Semana Santa sevillana. Además, la reina Isabel II concedió a la corporación diversos privilegios y aceptó el nombramiento honorífico de Hermana Mayor, motivo por el que la hermandad ostenta el título de Real.
Un acontecimiento fundamental en su historia tuvo lugar en 1868, cuando se fusionó con la Hermandad Sacramental de San Miguel. Tras el derribo de dicha parroquia durante la Revolución de 1868, la corporación se trasladó definitivamente a la Iglesia del Divino Salvador, sede que conserva en la actualidad.
Otro momento clave llegó en 1918 con la unión a la Archicofradía Sacramental del Salvador. Gracias a esta fusión, la hermandad incorporó un importante patrimonio artístico y espiritual, reforzando notablemente su posición dentro de la vida religiosa sevillana. Desde entonces, el culto al Santísimo Sacramento ocupa un lugar destacado en su actividad anual.
Durante el siglo XX la corporación continuó enriqueciendo su patrimonio. Tras el incendio que destruyó el antiguo paso del Señor en 1940, se acometió la realización de un nuevo paso procesional bajo la dirección de Cayetano González, estrenado en 1943. También se incorporaron nuevas imágenes secundarias y se renovaron distintos elementos artísticos.
Entre los acontecimientos más destacados de la época contemporánea sobresale la presidencia del Vía Crucis de las Hermandades de Sevilla por parte de Nuestro Padre Jesús de la Pasión en 1981. Posteriormente fueron aprobadas nuevas reglas de gobierno, estando vigentes en la actualidad las promulgadas en 2010.
Con más de cuatro siglos de historia, la Hermandad de Pasión constituye hoy una de las grandes referencias de la Semana Santa sevillana, destacando tanto por la extraordinaria calidad artística de sus titulares como por la profunda devoción que despierta entre los sevillanos.
Nazarenos Hermandad de Pasión Sevilla
La túnica o hábito con la que el hermano nazareno de la Hermandad de Pasión realiza la Estación de Penitencia consiste en túnica de ruan, de hilo negro, con cola, cinturón de abacá amarillo de ocho centímetros de anchura y al cuello cíngulo del mismo material y color con pasador y terminado en borlas alargadas.
La altura del cono de cartón u otro material adecuado será de un metro, colocándose en el centro del antifaz el escudo de la Merced, en fondo grana, bordado en amarillo y con la cruz blanca.
Al cuello llevan la medalla de la Archicofradía. Como calzado portan sandalias de cuero negro u otro material similar con calcetines del mismo color.
Vídeo Hermandad de Pasión Sevilla
📷 Fuente y fotos: Sitio web oficial de la hermandad



















