

El Dulce Nombre
Pontificia, Fervorosa, Ilustre y Antigua Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús ante Anás, Santo Cristo del Mayor Dolor, María Santísima del Dulce Nombre y San Juan Evangelista
La Hermandad de El Dulce Nombre nació en 1919, pero sus orígenes se remontan a la hermandad de la Bofetá de 1585 que desapareció en el siglo XIX, por lo tanto la refundación de la hermandad se produciría en la Parroquia de San Román. La primera estación de penitencia hacia la catedral fue en 1920. En 1968 pasa a su actual sede canónica en la Parroquia de San Lorenzo.
Historia Hermandad del Dulce Nombre Sevilla
Los orígenes de la Hermandad del Dulce Nombre se relacionan con la antigua Casa de Niñas Huérfanas fundada en Sevilla en torno a 1584–1585 por el dominico Fray Diego Calahorrano. Esta institución benéfica, cuyo patronato asumió el Ayuntamiento en 1587, se estableció primero en una casa de la calle Cañaverería y después en un edificio construido junto a la antigua parroquia de la Magdalena, donde se levantó una capilla. En 1595 se redactaron sus primeras reglas bajo la advocación de Nuestra Señora del Socorro y Amparo.
Paralelamente, existía la Hermandad del Mayor Dolor de Cristo y Nombre de María, vinculada desde finales del siglo XVI al convento de la Merced Calzada. Sus reglas aprobadas en 1696 indican que fue fundada por escribanos de la ciudad. La epidemia de peste de 1649 casi la llevó a la extinción, provocando tensiones con los mercedarios. Por ello, en 1666 la corporación solicitó al Ayuntamiento trasladarse provisionalmente a la capilla del Hospicio de las Huérfanas. Este cambio marcaría un periodo de esplendor durante casi un siglo: los hermanos reorganizaron el templo, construyeron un nuevo acceso para los pasos y mantuvieron una activa vida cultual, incluyendo la salida procesional del Jueves Santo y la participación en rogativas como la de 1680.
A finales del XVII se intentó ejecutar un nuevo paso, se levantó el retablo mayor y se aprobaron las reglas de 1696, fundamentales para conocer la organización interna de la Hermandad. Durante el siglo XVIII, la corporación participó en actos como la procesión del Corpus de 1704; sin embargo, la capilla empezó a deteriorarse y en 1730 las imágenes fueron trasladadas temporalmente a la iglesia de Santiago. La decadencia del hospicio y la falta de recursos agravaron la situación. La Hermandad salió ocasionalmente en procesión hasta 1745, última estación conocida antes de su prolongado letargo.
La figura de Madre Isabel de la Santísima Trinidad y, posteriormente, la del padre Bartolomé Cabello resultaron decisivas para el sostenimiento de las huérfanas. En 1795 el Ayuntamiento autorizó el traslado de las niñas al Beaterio de la Santísima Trinidad, adonde también se enviaron provisionalmente las imágenes de la Hermandad en 1803. Durante los siglos XVIII y XIX, la crisis económica, las epidemias, la ocupación francesa y las desamortizaciones afectaron gravemente a muchas cofradías sevillanas, incluida ésta, que quedó prácticamente inactiva, aunque el culto interno nunca desapareció por completo en el beaterio.
A finales del siglo XIX, el historiador José Bermejo y Carballo recogió la historia de la corporación en Glorias Religiosas de Sevilla (1882), contribuyendo decisivamente a su futura reorganización. A partir de 1915 y especialmente desde 1918–1919, un grupo de jóvenes —entre ellos Alfredo Estrada de la Roza y Juan Pérez Calvo— emprendió la revitalización definitiva. Formalmente reorganizada el 8 de noviembre de 1919, la Hermandad regresó a la Semana Santa en 1920 con sus imágenes antiguas. Entre 1922 y 1924 se configuró su sello artístico moderno gracias al diseñador Juan Manuel Rodríguez Ojeda y al imaginero Antonio Castillo Lastrucci, autor del misterio de Jesús ante Anás (1923), de la Virgen del Dulce Nombre y de San Juan Evangelista (1924). En 1924 la corporación se trasladó a San Antonio de Padua, donde permaneció más de cuatro décadas.
A lo largo del siglo XX se sucedieron importantes estrenos, restauraciones, traslados (destacando el de 1968 a su actual sede en San Lorenzo), misiones populares, celebraciones de aniversarios, creación de cuadrillas de hermanos costaleros y la concesión del título de Hermandad pontificia en 1993. El final del siglo XX y las primeras décadas del XXI han estado marcadas por nuevas restauraciones, exposiciones relevantes, cambios de casa de hermandad y la celebración del centenario de la reorganización, consolidando a la Hermandad del Dulce Nombre como una de las corporaciones más emblemáticas del Martes Santo sevillano.
Nazarenos Hermandad del Dulce Nombre Sevilla
La túnica o hábito con la que el hermano nazareno de la Hermandad del Silencio realiza la Estación de Penitencia consiste en túnica blanca de cola, con cinturón de esparto de diez centímetros de ancho; antifaz blanco con capirote de noventa centímetros de altura.
Prendido sobre el antifaz, a la altura del pecho se sitúa la Cruz Trinitaria, con un brazo vertical de color rojo y montando sobre el otro horizontal de color azul, calcetín blanco y sandalias de color negro.


















